No pudo ser pero…altos honores y gracias al Leganés

El CD Leganés se quedó a las puertas de jugar su primera final de la historia al caer por 2-0 ante el Sevilla en la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey. Los de Asier Garitano no pudieron voltear el 1-1 de la ida, pero estuvieron prácticamente todo el partido con opciones, ya que el segundo gol sevillista no se produjo hasta el minuto 89. Pundonor, actitud y orgullo, transmitieron. Agradecimiento es lo que les devolvemos nosotros.

El 7 de febrero de 2018, a pesar de los pesares, quedará en la historia del Club Deportivo Leganés. La lógica decepción por caer eliminados «el verdadero premio no es jugar la final, sino ganarla«, decía Garitano antes de empezar, no está por encima de ser consciente del camino recorrido, del sueño vivido, de las alegrías ya para siempre instaladas en nuestro corazón y nuestra memoria. Villarreal, la eliminatoria mágica contra el Real Madrid, la ilusión en el partido de ida contra el Sevilla, la previa a este encuentro de vuelta pensando en la remontada y los noventa minutos de este miércoles en el Sánchez Pizjuán quedarán en la retina de los pepineros, de Leganés como ciudad y de los propios jugadores.

La posibilidad de pasar a la eliminatoria este miércoles, siendo sinceros, siempre estuvo a una ligera distancia. El propio entrenador del Leganés reconoció en rueda de prensa después del encuentro que el Sevilla había sido mejor «aunque lo hemos intentando todo«. La actitud nunca les faltó a los madrileños, pero sí ocasiones claras, sensación de peligro real. Si acaso el principio del partido, con un par de aproximaciones de Beauveau, y en el final de la primera parte, cuando el equipo dio un paso adelante, fueron los mejores tramos. A la mitad cayó el tanto del sevillista Correa, que no cambiaba sin embargo la obligación del Lega de meter un gol, aunque entonces que el balón besase las mallas hubiera significado que el choque se hubiera ido a la prórroga, no la clasificación directa de los visitantes.

Nunca dejes de intentarlo

La segunda parte continuó con un dominio territorial del Leganés, que se mostró impotente ante la defensa plantada por el Sevilla. Las bandas, con Rico y Amrabat por la izquierda y Tito y El Zhar por la derecha, no fueron capaces de desbordar casi nunca ni de llegar a la línea de fondo, por lo que la mayoría de jugadas morían en centros frontales sin mucho peligro. Sergio Rico, muy inseguro en los últimos partidos, no fue prácticamente exigido y siempre quedará la pequeña duda de qué hubiera pasado ante una jugada un poco comprometida. Quizá el mayor ¡uy! en este segundo tiempo se cantó con un tiro desde la frontal de Rubén Pérez, que pasó cerca de la escuadra de la portería local.

Prácticamente en el tiempo de descuento, y con un Leganés fundido por el esfuerzo, el Mudo Vázquez hizo el segundo para el Sevilla y dinamitó todas las esperanzas de los leganenses. No así el orgullo y el espíritu de los de Garitano, que eso quedará para siempre, tanto para los casi 500 aficionados que se desplazaron a la capital andaluza como a todos los que lo vieron por la tele.

De bien nacidos es ser agradecidos así que, como todo aquel que en la vida te hace bien o te regala momentos preciosos, una palabra es la que nos rebota en la cabeza…GRACIAS.

Texto: Álvaro Díaz

Foto: @cdleganes